El término yo soy suele referirse al concepto de lo Divino o de la Realidad Última; sin embargo, esta frase se asocia a menudo con la idea de Dios, el Creador. Se considera que el yo soy es una identidad de cada entidad como ser Divino y un reflejo de lo divino dentro de uno mismo.
Se usa para encontrar la parte última de la conexión de uno con el único creador infinito; sin embargo, en muchos de los sistemas religiosos, el apego a las palabras «yo soy» se ha confundido con el apego a la función del ego, que obstruye el despertar espiritual. El verdadero alcance del término yo soy debe considerarse sin las palabras, solo como una sensación de percepción consciente de la presencia del único creador infinito. Dentro del yo interior, dentro de todo, está la presencia a la que se llama presencia o percepción consciente del yo soy.
En el centro de su experiencia está la percepción consciente de que usted es, de que existe. Esta percepción consciente está separada y aparte de su cuerpo y de su cerebro. Puede compararse con un diminuto chip de ordenador que sigue siendo programado por lo que usted experimenta a través de cada uno de sus pensamientos, palabras y actos. Su función del ego escribe el código y usted actúa y reacciona de acuerdo con esa programación. El chip se somete a una reprogramación constante a medida que usted añade, resta y cambia sus pensamientos, palabras, acciones, actitudes y creencias. Para continuar la comparación en terminología informática, la memoria activa se almacena en el cerebro y la memoria almacenada en las células del cuerpo y en el campo magnético que rodea el cuerpo. El propio cuerpo puede compararse con una pila alcalina. Así, cuando su equilibrio general de pH es demasiado ácido, no funciona a su capacidad ideal.
Su diminuto chip de ordenador es su porción personal de conexión con el único creador infinito. Es decir, pura potencialidad en contemplación de sí misma.
En la medida en que usted puede saber que es, que puede observar que piensa, actúa, toma decisiones, observa y experimenta con los 5 sentidos y más, se llama autoconsciencia. Es esa porción que está más allá de la función física del cerebro. Es su parte de inmortalidad. Ahora tiene la oportunidad de empezar a ampliar su sistema operativo reconociendo y honrando este chip, aprovechando así su potencial de bytes a bits, kilobytes, megabytes y gigabytes. La comparación de un ser humano con un ordenador es más apropiada de lo que puede imaginar. De hecho, los ordenadores se modelan a partir del ejemplo humano. ¿Dónde está este diminuto chip que supuestamente se encuentra en el centro de la experiencia humana? Cuando se diseca al ser humano, ¿dónde está este maravilloso chip? La respuesta es: ¿puede usted ver su percepción consciente? El chip es la fuerza Vital, el aliento que está presente al nacer y se va al morir.
Cuando se toma una imagen holográfica y se corta en pedazos, cada pedazo del holograma sigue proyectando la imagen completa, pero de menor tamaño.
Esto significa que un pequeño trozo de holograma tiene el potencial de proyectar el holograma completo del que procede.
Todos somos un diminuto fragmento holográfico del Único Creador Infinito.
Lo que es infinito no puede ser muchos, pues la multiplicidad es un concepto finito. Para tener infinitud hay que identificar o definir esa infinitud como unidad; de lo contrario, el término no tiene referente ni significado. En un Creador Infinito solo hay unidad. Este es un ejemplo sencillo de unidad.